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Tuesday, January 5, 2016

Hábitos saludables para cuidar la piel del cuerpo



Son sencillos. No requieren demasiado esfuerzo y los resultados son muy buenos.


Utilizar jabón con pH neutro. Puede ser líquido o en barra. Es conveniente ducharse con 
jabones suaves, sin detergentes ni fragancia. La idea es evitar alergias o que la piel quede extremadamente seca o irritada.

No ducharse con agua demasiado caliente. Deshidrata y enrojece demasiado la piel y 
puede provocar sensibilidad. Se puede terminar la ducha con un shock de agua fría en las 
piernas para activar la circulación.

Realizar una exfoliación una vez por semana. Ideal para realizar durante el momento del baño. Se puede usar algún producto con sílice aplicado con guante de crin o esponja 
vegetal. La piel queda más luminosa y preparada para absorber la crema de uso

Usar crema hidratante todos los días. El mejor momento es luego de la ducha cuando los poros están más abiertos y, por lo tanto, penetra mejor. La apariencia sana y juvenil de la piel está estrictamente relacionada con el grado de hidratación y humectación. Por este motivo, debe ser parte del cuidado básico de todos los días.

Poner especial énfasis en la humectación de las zonas que se resecan más. En labios, 
manos, rodillas y codos se pueden aplicar cremas que contengan lactato de amonio, 
lanolina, ácido hialurónico y urea.

Usar protección solar con FPS mínimo 30. Se debe aplicar en todas las partes expuestas al sol. Muchas mujeres sólo lo colocan en la cara.

Una vez por año hacer una visita al dermatólogo para revisar los lunares. En el cuerpo 
entero, sin dejar de lado el cuero cabelludo, pliegues de oreja, plantas del pie y entre los dedos. Es importante hacer prevención, la detección precoz en lesiones malignas tienen mejor pronóstico.

Consultar con un dermatólogo para indique que productos utilizar, estos varían de acuerdo a al tipo de piel.

Monday, October 26, 2015

Sabés que es la pitiriasis versicolor?

Pitiriasis versicolor
¿De qué se trata? Algunas indicaciones para no confundirla con otras patologías.

Los primeros signos de la pitiriasis versicolor son manchas claras (algunas veces oscuras) en la piel. Estas también pueden ser blancas, rosadas, salmón, rojas y marrones. Suelen  aparecer en cualquier parte del cuerpo, son escamosas y secas. La piel puede picar alrededor de las manchas, que crecen lentamente y se hacen más visibles si se expone al sol, pero pueden desaparecer con los cambios bruscos de temperatura.
Pueden ser leves y claras, y, por lo tanto, confundirse con vitíligo, una patología que hace que la piel pierda el color. Por eso, lo más indicado es consultar con el dermatólogo ante el primer síntoma.



Si la pitiriasis es moderada a leve, se puede tratar de manera autónoma, en casa. Hay productos antimicóticos que no precisan prescripción médica como champúes con sulfuro de selenio, ketoconazol, zinc piritiona, cremas y ungüentos con miconazol, clotrimazol o terbinafina.
Mientras uses estos productos, los dermatólogos recomendamos lavar y secar la zona afectada, aplicar una fina capa del antimicótico (repetir una o dos veces al día durante por lo menos dos semanas) y permanecer con el champú durante unos diez minutos antes de enjuagar.
Si luego de un mes no ves ninguna mejora, deberás concurrir al dermatólogo.
Algunas indicaciones para mejores resultados: suspender los productos oleosos para el cuidado de la piel, usar ropas holgadas, no exponerse al sol ni a las camas solares.
La mejor manera de cuidarse del sol es con protector no graso de FPS de más de 30 –colocar 20 minutos antes de salir- en todas las zonas expuestas.
La tinea versicolor tiende a volver, sobre todo, si el hábitat es tibio y húmedo. Sin embargo, con lociones –empleadas una vez al mes- se puede prevenir.

Con medicación adecuada, es fácil eliminar al causante de la pitiriasis. La piel puede permanecer más clara u oscura por algunas semanas o meses, pero luego retornará a su color habitual.

Tuesday, September 29, 2015

Plan casero para cuidar la salud


Habitualmente, los dermatólogos recomendamos una batería de productos y de prácticas para crear un verdadero efecto anti-aging. Sin embargo, para empezar, lo ideal son los hábitos, entre cuyos beneficios sobresalen la prevención de manchas, la lozanía de la piel, la reducción de las arrugas y de las líneas de expresión, y el cáncer de piel, entre otros. Veamos.

1.     Proteger la piel del sol. Este es el pilar fundamental de cualquier plan. Los rayos solares envejecen la piel prematuramente. Se lo conoce como fotoenvejecimiento. Nuestra recomendación consiste en permanecer a la sombra, lejos del sol entre las 10 de la mañana y las 2 de la tarde, y cada vez que su sombra sea más corta que usted.
2.     Usar sombreros de ala ancha, pantalones y prendas de manga larga. Guantes y anteojos de sol.
3.     Todos los días, y antes de salir, aplicar protector solar sobre las extensiones de piel no cubiertas por la ropa y accesorios. Se recomiendan aquellos de factor de protección 30 o superior y resistentes al agua.
4.     Olvídese de la cama solar. Esta proporciona nocivos rayos UV, que aceleran el envejecimiento de la piel.
5.     Emplear humectantes todos los días. A medida que pasan los años, la piel se torna cada vez más seca. Aparecen finas líneas de expresión y arrugas. Los hidratantes atrapan el agua y confieren una apariencia de mayor juventud. Usar humectantes faciales, para el cuerpo y para los labios.
6.     Mantenga limpia la piel. La manera en que la higienizamos afecta nuestra apariencia. Emplear agua tibia y un limpiador moderado en lugar de jabón. Evitar los cepillos.
7.     Dejar de fumar. El tabaco contiene toxinas que la afectan directamente. Los resultados, por caso, están a la vista en la piel del rostro de un fumador. Sequedad, opacidad, pérdida de firmeza, líneas y arrugas prematuras, y piel curtida.
8.     Alimentación. Una dieta saludable promueve una piel saludable. Alimentarse con frutas, verduras, proteínas y grasas “buenas”.

9.     Por último, pero no menos importante, dormir. Dormir refresca y renueva.